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Hernan's Blog of Hate!

[ Thursday, November 04, 2004 ]

 

Calicalabozo revisitado

Carva me forwardeó lo siguiente y me hizo recordar este post:

"A propósito de la noticia que el MIO se suspendió porque no hay mas
plata...se la robaron toda...

Cali, la capital del cielo, es hoy una de las ciudades menos promisorias
de nuestro país. Nuestra cultura, arribista por excelencia, se dejó
seducir por el espejismo del dinero y por el encanto del poder, para
convertirse en cuna de hombres y mujeres enceguecidos por el reconocimiento
social, la superficialidad, la peste del narcotráfico y la saturación de
un prototipo de belleza enmarcado por la lobería, la inmoral y la promiscuidad.

La generación caleña del futuro, hoy se debate entre el pasado de
la economía ficticia y sus rezagos. Es una mezcla de jóvenes, con
intenciones de cambiar, pero manipulados por el fantasma de la vida ligera
y fácil.

Quedan muy pocos valores para rescatar en nuestra Cali, nos debatimos entre
los dos eventos más reconocidos de nuestra ciudad, la Feria y el Exposhow.

Seguimos pensando que el paraíso de la silicona es el mejor vividero del
mundo, sin preocuparnos por sembrar moral, cultura y dignidad.
Cali sigue viviendo del recuerdo de la caña, de los apellidos que
se mezclaron con el alcohol, la droga, y el sexo. Cali todavía se despierta
recordando la gloria de aquellos que construyeron lo que hoy estamos
destruyendo.

Nuestra cultura es frívola, materialista, superficial y básica.
Nuestro mejor evento en la semana es salir a Pradigma, Bamboleiro y
Kukaramakara, tomar aguardiente blanco y terminar en un motel con
la cola mas grande y las neuronas más pequeñas, o con el hombre que tenga
el mejor carro, la camisa mas fina y la mejor declaración de renta.
Vivimos en la tendencia "fashion-frívola" de exhibir en la feria el
mejor trofeo de los especímenes dispuestos a hacer gala de sus gafas, su
camisa, su escote, su tinte, su silicona, y todo lo demás.

Cali se durmió en esta sociedad que la arrastra cada vez más al fracaso.
No son solo los estratos bajos, que eligen a un mal alcalde, los
responsables de nuestro deterioro, somos también nosotros, los de
estrato 5 y 6, que seguimos juzgando a los seguidores de Apolinar por
"inconscientes", sin darnos cuenta de que no estamos haciendo nada para sembrar
moral, principios, cultura y estabilidad social.

Son muy pocos los jóvenes que están dispuestos a involucrarse en el
proyecto de una vida ejemplar, a enseñar principios, a crear una vida con
sentido. Faltan mujeres dispuestas a sembrar dignidad, responsabilidad y
moral. Faltan hombres de verdad. Faltan héroes, faltan personas sensibles
dispuestas a construir en vez de destruir.

Vale la pena hacer un alto en el camino y reflexionar sobre la ciudad donde
queremos que vivan nuestros hijos, una ciudad donde podamos encontrar
mujeres capaces de criarlos y hombres dispuestos a promover un cambio
social.

Necesitamos una cuna de líderes capaces de guiar un país.
No podemos seguir alabando el ejemplo del presidente Uribe, sin darnos
cuenta de que ni somos, ni estamos favoreciendo una sociedad capaz
de formar personas ejemplares, luchadoras, rectas, intelectuales, cultas y
sobre todo dignas.

Y usted, que está haciendo por Cali y de paso por su vida ???."


Un poco muy emocional para mi gusto (y me mantengo neutro con respecto a Uribe), pero la idea es la de siempre: A Cali se la llevo el putas hace ya bastante tiempo, cuando todo el mundo se acostumbró a hablar miércoles de lo que no son y de lo que no tienen. Cultura de pose ("mirar miradas"), de 2 centros comerciales, una cadena de cines, restaurantes de comidas rapidas que en un mes, y harto antro ex-salsero/vallenatero que se reusa a entender que los traquetos ya no son los de antes. De gentes iguales, donde el rico se diferencia del pobre en el grosor de la camisa y la marca de las sandalias. Y de una contradiccion extraña, regionalistas hasta el c*l*, pero todos rajando del vecino.

Cali era realmente un paraiso en los 80 (a pesar de que la forma de pensar no era tan diferente en los 70, segun bibliografia de Andrés Caicedo, sin embaro los caleños tenían cierta fama de gente abierta y *alegre*), pero se durmio en los laureles del facilismo, como le digo a carva, entrar a Cali ahora es como entrar a Girardot, no es mas que un pueblo, solo que bien grande y cargado de prejuicios y modas patéticas. Se cayeron los colores y se los comió la hierba, se llenó de carros y se quedaron sin la version caleña del transmilenio (el "MIO" que porque la gente dice "uy, alla viene el MIO"!). Se ha vuelto una especie de moridero donde no se puede aspirar sino a la mediocridad, las puertas estan cerradas para la gente que quiere hacer cosas, las mujeres se limitaron a buscar un tipo con plata y a ser unas mantenidas, mis excompañeros de colegio, los que se quedaron, se quedaron iguales, arrimados viviendo de la plata que hicieron los papas antes de caer en lo mismo que el resto. En cali lo único que florece es la industria del licor y del sexo, como quien dice, a cali hay que ir como a melgar, un fin de semana y abrirse.

Esta, es otra de nuestras historias del narcotráfico en Colombia, acerca de cómo convertir gente decente en materialistas de primer orden y en tan solo una generación. Y los Rodriguez freeescos.

(Generalización? No, solo la idea predominante.)


Hernán [10:48 PM] -


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